Por fin tenemos las fotos del fotógrafo y por fin podemos enseñaros el resultado de tanto trabajo, pero antes una crónica pequeñita para ponernos en situación…

Después de casi un año preparándolo todo, de casi un año de nervios, me levanté a eso de las 9 de la mañana (porque me despertó mi hermana porque yo estaba la mar de agusto). En casa todos estábamos tranquilos y yo la que más. Desayuné y a las 10 ya estaba en casa de la esteticista para hacerme las uñas. Al final fui a lo seguro y me hizo la manicura francesa…

Y sí, me las hice el mismo día de la boda porque el día antes tuve que trabajar… pero bueno, esa es otra historia que os contaré más adelante.

Cuando terminé, mi hermana y yo nos fuimos a casa. Cogimos el traje, los zapatos y todo lo demás y los llevamos al hotel en el que me vestía. Eran las cabañitas de maderas la mar de monas que os enseñé en algún post pasado…

Después de comer fui a ver a mi sobrina (tiene año y medio) para darle a mi primo la cestita con los anillos. Allí estaba ella, dormidita en la cuna sin saber que su tita se iba a casar en horas. Después me duché y puse rumbo al hotel…

A las 5 había quedado con la peluquera (era la tía de mi chico) así que imaginaos las risas que nos pegamos recordando anécdotas de cuando era pequeño. Al rato llegó la maquilladora (una de mis mejores amigas, su niña me llevó las arras).

Llegaron Niccólo y Diego (Los fotógrafos de El Marco Rojo) y los chicos del vídeo (VídeoMax) y ahí fue cuando me di cuenta que esto iba en serio, que empezaba una nueva etapa en mi vida. La verdad es que quise disfrutar de cada momento y no estuve nerviosa en todo el día ni siquiera cuando me monté en el coche para ir a la iglesia. Simplemente fui feliz.

Cuando me bajé del coche y me abrieron la puerta delante de la iglesia, lo primero que vi fue a David, allí estaba él, guapísimo. Pero miré a mi derecha y las vi a ellas, a unas 15 locas que lloraban a la vez que me decían ¡¡guapa!! Eran mis amigas, las de toda la vida y las que se han ido uniendo con el tiempo y por eso esta es una demis fotos favoritas…

La misa duró una eternidad pero fue preciosa. Los tíos de David lo prepararon todo, se encargaron de la decoración, contrataron unos violonchelos y un tenor nos cantó la Salve… ¡¡fue muy bonito!! Después vino la lluvia de arroz…

De allí nos fuimos directos al castillo de Aracena, allí nos hicimos algunas fotos…

A eso de las 9 de la noche, nos fuimos ya a la hacienda… allí estaban todos nuestros amigos y nuestra familia, exactamente 300 personas. Una noche perfecta que siempre recordaremos…

Esto es todo secretis, espero que os haya gustado… muy pronto las fotos de la postboda (son en una plaza de toros…)

Feliz semana!!

Lis.

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