Si a David le preguntaran qué es lo que más ilusión le hace de la boda diría sin dudarlo: “el viaje de novios”. Sí, sí, sé que podría decir algo más romántico pero no, ¡al él le hace mucha ilusión y a mí también!

A la hora de decidir dónde íbamos de luna de miel tuvimos en cuenta algunas cosas:

– A David no le gusta mucho el tema playa, la arena pegada en el cuerpo le pone “nerviosillo”, así que descartamos la zona del caribe, ¡yo me muero por ir y bañarme en estas maravillosas playa!

– Nos hubiera gustado mucho ir a Egipto, nos fascina todo el rollo pirámides, tumbas y las mil y una historias que pueden vivirse allí… ¿el problema? EL TIEMPO. Nos casamos en agosto por lo que no nos apetecía soportar los 50 grados que pueden hacer en Egipto en esas fechas. Así que descartado pero descartadísimo.

Centro Europa era otro de los destinos que teníamos en mente pero claro, en una semana no da tiempo a conocer bien distintos países y a nosotros lo que nos gusta es vivir la cultura de los lugares que visitamos.

Así que, tras darle muchas vueltas decidimos hacer un crucero. ¿Y por qué un crucero?  Porque en 2009 hicimos el  “Brisas del Mediterráneo” con Pullmantur y fue una de las experiencias viajeras más bonitas de nuestras vidas y queríamos repetir, pero esta vez con MSC y lo haremos en el buque MSC DIVINA que será bautizado en Marsella el próximo mes de mayo.

Para que no nos perdáis la pista durante la semana del 12 al 19 de agosto, os enseñamos el itinerario: Bari, Katakolon, Esmirna, Estambul, Dubrovnik y Venecia.

Estas son algunas fotos que hemos encontrado aquí de las zonas comunes del barco, el viernes que viene os enseñaremos las ciudades que visitaremos…

¿Os ha gustado el destino que hemos elegido para nuestra una de miel?

Lis.